La problemática ambiental no tiene fronteras.

La problemática ambiental no tiene fronteras.

La región colindante México- Estados Unidos, la frontera más grande del mundo, incluye una región que por sus propias características está expuesta a una constante afectación ambiental. La industrialización, el crecimiento poblacional, la falta de recursos federales, el uso inadecuado de recursos naturales, y las condiciones físicas, son algunos de los factores que contribuyen al deterioro del medio ambiente y la salud de las comunidades fronterizas, situación que se evidencia a partir de las condiciones actuales poco sostenibles de esta zona.

La frontera es una región viva, cambiante y conflictiva donde se comparten problemas comunes, pero con apreciaciones e intensidades distintas.

Hablar de fronteras no es sólo referirse a un determinado límite. Una frontera es también una región, lo cual significa que los problemas son parecidos y comunes en zonas geográficamente muy similares, a pesar de estar divididas por un muro. Una frontera tiene habitantes que comparten un territorio y condiciones ambientales cargados de un imaginario y una simbología que les confiere una identidad propia, pese a estar divididos por una línea política.

Históricamente, la transformación de la región, desde el punto de vista ambiental, demográfico y urbano no sólo conectó dos economías diferentes, adicionalmente puso en contraste dos patrones distintos de asentamiento y expansión que comparten el uso indiscriminado de los recursos naturales. En un primer tiempo, los conflictos y roces entre las dos naciones se debieron a asuntos relacionados con la posesión del territorio y el agua.

Un caso emblemático que puede recordarse de ese periodo, fue el del Río Bravo o Grande, lo cual representó un ejemplo de afectación ambiental y posibilidad de conflicto entre los dos países. Los sucesos ocurridos en 1990 en torno a la sequía en varios estados de la república mexicana y en Texas, aunados a métodos de irrigación ineficientes, condujeron a recortes en los envíos de agua de México hacia Estados Unidos, lo que provocó tensión, inconformidad y dificultades con nuestros vecinos del norte.

En la actualidad, los problemas que se avecinan pareciera que alterarán el difícil equilibrio que las dos naciones hasta ahora han mantenido. El muro fronterizo que el Sr. Trump se propone completar a todo lo largo de la frontera, tendría una marcada afectación económica, política, social y ambiental, en una región de por sí compleja y con serias afectaciones y pasivos ambientales. En este ensayo nos proponemos resaltar algunas de estas afectaciones, en especial en el apartado ambiental.

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Una vieja historia

Lo primero que debe decirse es que en el borde fronterizo entre ambas naciones,ya hay vallas y muros autorizados desde 1994, mismo año en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. De hecho, un tercio de los 3,000 km de extensión de esta frontera tienen muros y vallas. Por lo cual debemos concluir que el muro no ha sido nada nuevo, la única diferencia es que ahora este ha sido el leit motif de la campaña política del Sr. Trump, en la cual prometió completarlo.

El impacto de este muro “incompleto”, ha tenido grandes repercusiones en distintos ámbitos y ocasionado terribles tragedias humanas. Una de las consecuencias más serias fue la aumentar el riesgo para los miles de migrantes que diariamente intentaban cruzar la frontera y llegar a EE.UU,  con lo cual la convirtió en una de las rutas más peligrosas para la inmigración ilegal de América Latina.

Al respecto, reporta José Luis Pérez, quien fue director del Centro de Información y Estudios Migratorios de México, que las condiciones actuales en la frontera “ha provocado que la gente se vaya a lugares más apartados y más peligrosos, eso duplicó el número de muertos”, explicando que, en el desierto, las temperaturas de día pueden superar los 50ºC de día y por las noches llegar a puntos de congelación. Otro aspecto agravante que resalta Pérez es “el río Bravo/Grande, que posee un enorme caudal y cruzarlo implica un riesgo alto”, “Si antes caminaban dos días por el desierto de Sonora cerca de Mexicali, ahora van hasta Yuma (80 kilómetros más al este) y caminan hasta seis días”, explica Isidro Pedroza, del refugio para migrantes Frontera Diga (BBC, 2016). En la actualidad EE.UU. tiene 21,000 agentes fronterizos, un 518% más que hace dos décadas, según el Reporte del Estado de la Frontera, elaborado por el Centro Wilson, el Colegio de la Frontera Norte y el Centro Norteamericano de Estudios Transfronterizos.

Desde la instalación de nuevos tramos de muro fronterizo, al menos 6,500 cuerpos han sido recuperados y otros 1,500 más fueron enterrados sin identificar en el desierto. Eso sin contar los cuerpos no recuperados. Lo cual demuestra que el paso fronterizo entre México y Estados Unidos es una enorme máquina de matar, tanto o más peligroso que el mar Mediterráneo en los actuales momentos.

Desde el punto de vista ambiental, la presencia e instalación de los tramos ya señalados ha ocasionado severas afectaciones en la dinámica hídrica de varias regiones, así como la afectación en los endemismos de especies de flora y fauna locales. Al respecto, la prensa regional reportó con mucha alarma como la ciudad mexicana de Nogales se inundó en 2011, en parte debido a que los desagües que cruzan la frontera quedaron semibloqueados, por el muro fronterizo, lo que generó una gran acumulación de agua, que ocasionaron grandes avenidas de agua que invadieron las calles de la ciudad.

Adicionalmente, se ha podido comprobar que la instalación de barreras u obstáculos en los distintos tramos de la cuenca ha ocasionado severas alteraciones en la dinámica hídrica de los ríos.

Otro aspecto ha sido la alteración en la continuidad ecosistémica de estas ecoregiones y de las especies que en ellos habitan, especialmente en las zonas donde se ha instalado el muro fronterizo. La Norma Oficial Mexicana y la Ley para la Preservación de Especies estadounidense reconoce la región como de alta fragilidad endémica y ha enlistado en la región a 60 especies amenazadas por las actividades humanas en la frontera. No sólo los humanos migramos, la migración de otras especies es un proceso necesario para los ecosistemas, y el muro dificulta este tránsito.

Un nuevo escenario

La nueva situación planteada por el cierre definitivo de la frontera, es decir, la construcción de los dos tercios restantes del actual muro, posee toda la capacidad o el potencial de ocasionar el agravamiento en los aspectos antes señalados, y en otros no tanto. Cuatro aspectos quiero enfatizar:

  • Crisis humanitaria

En primer lugar, debe resaltarse el hecho que sellar la frontera agravaría la crisis de los refugios, que hoy en día están saturados, y generaría un estancamiento de esos miles de personas en las ciudades fronterizas de México. La crisis actual de los miles de refugiados en los albergues del norte se agudizaría a un nivel desconocido que podría ocasionar situaciones similares como las vividas recientemente en Europa, donde los flujos humanos incontrolables provenientes de los países árabes en conflicto alcanzaron niveles jamás vividos.

Una  situación no cambiará: México y su frontera norte será siempre la puerta de entrada principal para esos miles de seres humanos  que se movilizan desde sus empobrecidas naciones hacia la tan ansiada quimera Norteamérica. Este imaginario está presente más vivo que nunca, y no habrá muro que lo pueda contener. Lo lamentable de este nuevo escenario es que la frontera se consolidará como un territorio de muerte y el número de fallecidos intentando cruzar se incrementarán proporcionalmente, a medida que se recrudezcan las acciones y se consolide el muro.

  • Seguridad fronteriza

Hasta la fecha, todos los reportes de la región, en materia de seguridad, indican la poca efectividad que las acciones implementadas en estos años han tenido en minimizar la violencia de la zona y garantizar condiciones de gobernanza en una de las zonas más peligrosas del planeta. Al respecto, se ha logrado evidenciar que a medida que las estrategias se volvieron más estrictas, el crimen organizado se volvió más sofisticado y audaz; catapultas, cañones, rampas, drones y sofisticados túneles están dentro del conjunto de estrategias que se han ido implementando con el endurecimiento de las medidas de seguridad por parte de las autoridades norteamericana.

Los traficantes de drogas y otros productos ilegales han encontrado múltiples formas de evadir el actual muro fronterizo. En la apreciación de algunos investigadores del tema, según reportan distintos análisis realizados en la región (Vanguardia, 2017), el levantamiento de un muro de cuatro metros de altura como el que propone Trump resultaría inútil ya que los traficantes cuentan con múltiples maneras de evadirlo.

  1. Dinámica económica

La frontera norte es uno de las zonas más calientes, económicamente hablando, del planeta. Se estima que diariamente cruzan más de 300,000 vehículos, y que el total de transeúntes supera el millón de personas que trabajan, estudian, comercian o visitan por turismo el otro lado. De esos vehículos que cruzan se estima que 15,000 corresponden a camiones de carga que transitan en ambas direcciones de la frontera de transporte. El intercambio comercial en la frontera es de US$1.000 millones diarios, según el mismo reporte del Centro Wilson.

Toda esta dinámica económica se materializa a través de 40 puntos de cruce legales en la frontera norte, la pregunta que cabe hacerse es ¿cómo afectaría la presencia de un muro divisorio a todo lo largo de la frontera? Las señales hasta ahora indican que su afectación sería relativa, pareciera que el impacto ocurrirá en otras direcciones y con otras implicaciones.

Al respecto, “las fronteras ya están divididas, y seguirán así, pero yo creo que la propuesta de Trump lo que alterará es la convivencia en la región, sobre todo, porque es unilateral”, explica Lara-Valencia (2016). El problema para este investigador es que además del muro, para mejorar la seguridad de EE.UU., Trump también prometió “cancelar visas” a mexicanos y “elevar las tarifas” de las tarjetas de cruce fronterizo, lo que impactaría directamente a la economía local.

“En una región que es muy interdependiente económicamente, que tiene fuertes vínculos culturales, que tiene fuertes relaciones comerciales. (El muro) es muy negativo en un contexto donde tienes una fuertísima integración”, explica Lara-Valencia (2013). Solo San Diego, en EE.UU., tiene una economía más fuerte que su vecino, Tijuana. El resto de las ciudades, como El Paso, Nogales, Laredo, McAllen o Brownsville dependen de la economía de sus vecinos del sur.

4. Medio ambiente

La región fronteriza de México con Estados Unidos es una de las de las ecoregiones más complejas y dinámicas del mundo. Esta zona incluye grandes desiertos, cordilleras, ríos, humedales, esteros y acuíferos compartidos. Tiene una variedad de zonas climáticas y cuenta con una notable diversidad biológica que incluye distintas especies endémicas, así como parques nacionales y áreas naturales protegidas.

¿Cómo puede afectarse el estado de los ecosistemas locales ante el cierre definitivo del muro de la frontera norte?, Las evidencias de ese impacto ya pueden vislumbrarse a partir de los efectos comprobados antes señalados causados por la construcción de un tercio del muro. 56 especialistas de ambos lados de la frontera se reunieron en el 2016 en el Colegio de la Frontera Norte para identificar y discutir los posibles impactos ambientales en caso de la construcción y el establecimiento del muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Estos especialistas concluyen que el muro afectará el medio ambiente local en los siguientes aspectos:

  1. Ocasionará alteraciones por el cambio de uso de suelo y remoción de la capa en una franja de 30 a 200 metros de ancho destinados para diversas actividades de construcción, operación y mantenimiento. Estos impactos adicionalmente, tendrán asociados la emisión de partículas sólidas suspendidas, la emisión de contaminantes por la maquinaria utilizada para el movimiento de terracería y por las patrullas fronterizas, la compactación de suelos y la reducción de su capacidad de infiltración, teniendo como resultados inundaciones locales, cambio en la topografía y erosión del suelo, acumulación de residuos sólidos en el muro, alteración de los escurrimientos naturales de agua y destrucción de lamerías costeros para nivelar el terreno.
  1. A nivel de la fauna local ocasionará el bloqueo del tránsito natural de especies, la afectación a los movimientos migratorios de la fauna a diferentes escalas, la fragmentación de las poblaciones, la imposibilidad de mantener las metapoblaciones transfronterizas, las barreras al intercambio genético, con efectos más severos sobre poblaciones pequeñas, el decaimiento de la resistencia ecológica a variaciones ambientales como el cambio climático, y el cambio de conducta y de distribución de especies con hábitos nocturnos por la iluminación eléctrica y el uso de radares. Dentro del conjunto del conjunto de especies representativas que se verán afectadas están jaguar (Panthera anca), ocelote (Felís pardialís), lobo mexicano (Canis lupus bailey!), oso negro (Ursus americanus), zorra del desierto (Vulpes velox), tejón (Taxidea taxus), perrito llanero (Cynomys mexicanus), puerco espín (Coendou mexicanus), borrego cimarrón (Ovis canadensis) , bisonte americano (Bison bison), el berrendo (Antílocapra americana), el guajolote silvestre (Meleagris gallopavo) y la codorniz de Moctezuma (Cyrtonyx montezumae), entre otros.
  1. Las principales afectaciones sobre la flora serán la remoción, fragmentación y efecto de borde sobre las comunidades vegetales, la pérdida del sustrato (erosión y compactación del suelo), la introducción y el establecimiento de especies invasoras, la interrupción de patrones biológicos como la dispersión y la polinización, afectando el intercambio genético dentro y entre poblaciones. Además de los efectos de la construcción del muro en la flora, se consideran los efectos de la iluminación, radares y otras medidas sobre los polinizadores y dispersores de propágulos, alteración de las comunidades vegetales por cambio de los flujos hídricos, y alteración del microclima (temperatura, humedad relativa, albedo, precipitación, corrientes de aire).

De lo anterior se concluye que además de las afectaciones humanas antes descritas, en el nuevo escenario que se plantea con la culminación del restante muro fronterizo, el gran perdedor será el medio ambiente y sus componentes. Es evidente que en la relación general México-Estados Unidos, la atención de cuestiones relacionadas con el medio ambiente en la frontera no es algo prioritario para los gobiernos federales de ambos países, pareciera que el interés está focalizado en los aspectos económicos.

No obstante, si queremos preservar o mantener el estado de esta parte fundamental del acervo ecosistémico mexicano, una de las  dos condiciones que nos hace enorgullecernos de ser uno de los 5 países megadiversos del mundo, tenemos que poner nuestra atención en minimizar los riesgos que plantea este nuevo escenario y diseñar e implementar acciones inteligentes y audaces, además de consensuadas, ante el nuevo reto geo-político que ya tenemos encima, la salud de este ecosistema ya  en estado de fragilidad está en juego.

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Dr. José Rodríguez Moreno
Ecólogo Cultural
Director de la Maestría en Agroecología y Sistemas Alimentarios
Referencias

Brooks, Darío (2016). Cuatro efectos concretos que tendrá la construcción del muro que Donald Trump autorizó en la frontera entre Estados Unidos y México. http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-36466006

Cohen, Míriam y  Flores Jáuregui, Oscar (2010). Las agencias ambientales binacionales de México y Estados Unidos: balance y perspectiva a dieciséis años de su creación. Norteamérica vol.5 no.1 México ene./jun. 2010

Macedo, Israel. (2017). Todo lo que debes saber sobre el muro que ya existe entre EU y México. http://www.nacion321.com/internacional/todo-lo-que-debes-saber-sobre-el-muro-que-ya-existe-entre-eu-y-mexico

Rosenthal, I. (1986). Regional Impacts of U.S.-Mexican relations. Centre for U.S.-Mexican studies. University of California. San Diego.

SEMARNAT (2016). Afectaciones del medio ambiente por la construcción del muro fronterizo. INE, Colegio de la Frontera Norte, CONABIO, SER.

Wilson, C. y Lee, E., Lara-Valencia, F.; de la Parra, C.; Van Schoik, R.; Patron-Soberano, K.; Olson, E.; Selee, A.(2013). Reporte del Estado de la Frontera, Centro Wilson, el Colegio de la Frontera Norte y el Centro Norteamericano de Estudios Transfronterizos. https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/spanish_reporte_estado_frontera.pdf.

Vanguardia, La (2016).
http://www.vanguardia.com.mx/afectaamedioambienteconstruirmurofronterizoentremexicoyeu-50537.html

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