Agroecología en la cuenca Valle de Bravo-Amanalco, regenerando el tejido social

Agroecología en la cuenca Valle de Bravo-Amanalco, regenerando el tejido social

Por: Rivká Ayala, Febrero 2018.

La cuenca Valle de Bravo-Amanalco es sin duda un lugar mágico, representado por su gran biodiversidad y por albergar 77 mil hectareas hidroforestales, rios, manantiales y arroyos que drenan a la presa de Valle de Bravo convirtiendolo en un espacio potencial para la generación de vida.

Uno de los recursos más valiosos que tiene la región, es su campo, el 85% de su vocación productiva esta centrada en el sector agrícola. (SEDAGRO, 2013). Desde la época prehispanica los matlazincas han trabajado la tierra, se dedicaron principamente a la producción de maíz, avena, chícharo y aguacate.

Al igual que gran parte en la República Mexicana, en Valle de Bravo el cultivo y el trabajo en tierra fue desplazado al ir tras otras formas de vida, los agricultores no contaban con los recursos necesarios para la siembra, por lo que el cultivo disminuyó de manera representativa.

En el año 2000 surge PROCUENCA, organización que trabaja en la promoción de acciones a favor del rescate y conservación natural, impulsando proyectos que regeneren los bosques, el suelo y los arroyos de la región, en búsqueda del bienestar de sus habitantes. (procuenca, 2018)

PROCUENCA ha impulsado programas que estimulan la conservación del trabajo en campo, fomentando en familias de agricultores una reconexión con el suelo, que genere nuevos aprendizajes y técnicas de agricultura sustentable para reverdecer los campos de la cuenca.

A este esfuerzo se ha sumado María de la Mora, René Fonseca y Arely Pérez, estudiantes de la Universidad del Medio Ambiente (UMA), aportando un valor enorme a los esfuerzos activos por medio de un proyecto de co-creación que busca: El fortalecimiento de cadenas agroecológicas en la cuenca Valle de Bravo-Amanalco.

María de la Mora estudia actualmente la maestría en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos en la UMA, y es sin duda un ejemplo de que la pasión y la perseverencia son el motor para la transformación de sistemas regenerativos. María tuvo contacto con la permacultura desde muy pequeña, ya que sus padres tenían gran relación con grupos de permacultores, los cuales desde temprana edad le inculcaron el amor por trabajar la tierra. Cuando era niña acompañaba a su padre a construir casas de paca en Mazunte, Oaxaca, años más tarde viaja a Inglaterra trabajando en un voluntariado que fomenta la agroecología en techos de supermercados. Tras 1 año en Inglaterra María regresa a México, dirigiendose a Huatusco, Veracruz para aprendér sobre las técnicas que implementan en la Cooperativa Las Cañadas, centro de agroecología y permacultura, lugar que utiliza la permacultura como herramienta de diseño con la finalidad de aprender, implementar y compartir una forma sostenible de vivir. Ella ingresa a la Universidad del Medio Ambiente en 2017 generando una red de aliados para fortalecer sus conocimientos y poder participar en proyectos de intervensión sistémica en la cuenca.

René Fonseca estudia actualmente la maestría en Agroecología y Sistemas Alimentarios Regenerativos en la UMA, originario de Amanalco, Estado de México. Para René la relación con el campo ha sido siempre muy cercana. De padres campesinos, aprendió y heredó el cariño y dedicación por cultivar la tierra. Su padre decidó establecer su hogar y sus cultivos en Amanalco hace 30 años dedicando toda su vida al cultivo de maíz y avena. Al día de hoy sostienen una producción grande también de jitomate, además de contar con un área destinada al cultivo de hortaliza de traspatio. René es el único de sus hermanos que tomó la decisión de dedicarse al campo al igual que su padre, situación poco común en tiempos recientes pues las nuevas generaciones han perdido el interés por el cultivo de tierras, por lo que las familias que solian dedicarse a ello venden sus tierras y emigran al centro de Valle a trabajar en el transporte público (taxis).

Ingresa a la UMA tmbién en 2017 donde conoce a María, con la que logra intereses en común comenzando así el co-diseño del proyecto.

Arely Pérez estudia actualmente la maestría en Derecho Ambiental y Políticas Públicas en la UMA. Arely es originaria de la Ciudad de México, sus padres son de la Ciudad de Oaxaca, Oax. lo que ha sensibilizado mucho a su familia en el consumo justo y limpio, libre de agroquímicos. Ella ingresa a la Universidad del Medio Ambiente en 2017, integrándose recientemente a la co-creación del proyecto con María y René, apoyando y abonando sus conocimientos en Derecho Ambiental y políticas públicas para lograr la consolidazión de la organización, así como a respaldar el proyecto conforme al marco legal agroecológico.

El proyecto trabaja de la mano con las iniciativas de PROCUENCA, que hace un par de años habían comenzado ya una red de productores locales quienes habían sido identificados, capacitados y guiados para el cultivo de hortaliza de traspatio para consumo propio, fomentando la nutrición y salud de las familias, y que además pudieran generar canastas orgánicas para ser vendidas en Valle de Bravo generando una economía que incentivara a las familias a continuar.

Hace poco más de un año Walter Lingard y Fernanda Limón quienes tienen ya un par de años trabajando con proyectos que impulsan la transición de cultivos de agroquímica tradicional a prácticas de cultivo más naturales como la agroecología, contactan a María y a René para colaborar y co-diseñar un proyecto que sume, fortalezca y de seguimiento a esta iniciativa.

Así, comienza entonces el proceso de co-diseño del proyecto, que busca el fortalecimiento de cadenas agroecológicas en la cuenca Valle de Bravo-Amanalco, por medio de 3 prácticas: Fortalecimiento del tejido social, acompañamiento de prácticas agroecológicas y marco legal agroecológico. El proyecto hoy en día va en una etapa muy avanzada en donde se ha logrado formalizar con alrededor de 13 agricultores una asociación (que aún no ha recibido un nombre pues está en etapa de co-diseño con los agricultores), que estan comprometidos con sus cultivos, con el cuidado y la adquisición de semillas, técnicas y mejores prácticas que logran hortalizas de alta calidad, orgánicas y con una intensidad en sus sabores que vale la pena probar.

María y Fernanda Limón estan encargadas del acompañamiento con los agricultores, quienes tienen reuniones con frecuencia para la orientación de sus cultivos, así como el intercambio de semillas y la recolección semanal de la hortaliza. Ésta recolección se realiza todos los martes en casa de los agricultores (los cuales se van turnando semanalmente para la venta de sus productos). Selectivamente cortan los productos frescos que serán entregados en “LOCAL espacio común” para la venta abierta al público, el primer y tercer sábado de cada mes, y a los participantes de la red de “Consumidores Responsables” quienes por medio de un grupo de WhatsApp pueden realizar sus pedidos personalizados de hortaliza disponible, viva, fresca y 100% orgánica, apoyando así a la formación de cadenas cortas alimentarias que sean justas con los agricultores y con el cosumidor.

Proyectos como este toman cada vez más fuerza en Valle de Bravo y la República en general con grupos de personas convencidos de que formas alternativas de llevar una vida más sostenible que fomente un consumo responsable y justo es posible.

María, René y Arely son orgullosamente estudiantes de la UMA, formando parte de la gran comunidad de aprendizaje que día a día cultivamos en la Universidad.

Si tú, como ellos deseas lograr un impacto de cambio sistémico en tu mundo, este es un llamado a la acción.

¡Atrévete a transformarte en comunidad!

SITIOS DE INTERÉS

Universidad del Medio Ambiente
www.umamexico.com

PROCUENCA
http://procuenca.org/la-cuenca-amanalco-valle-de-bravo/

Cooperativa Las Cañadas, Centro de Agroecología y Permacultura
https://bosquedeniebla.com.mx/

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